a domicilio
Yo: vestido corto, canesú blanco de flores verdes, zapatos de charol de plataforma. depilada y con crema las piernas. las axilas con pelitos, incipientes. Mejor así, ni cortos, ni largos. Sin medias, blanca y vulnerable sobre los tacones que se tornan poderosos con un sumiso o un vainilla pero que ante él parecen innecesariamente femme. Qué maravilla de mujer. siempre riendo, pelo rizado, quiere mirar cómo me folla él, que sea el juguetito de los dos. Él: nos abraza y nos habla, quedo, porque más nos besamos y yo me siento como en una escena erótica, besando a uno y a otra, él dice que beso dulcemente. yo lo agarro del pelo como siempre hago porque es una forma de posesión, de insertarme en su boca y que no me suelte. Sé que le gustan los besos en la nuez y en el cuello, sé cómo le gustan. hoy está afeitado, vuelve a oler poco a perfume.
Besos y lametones, comentarios entre ellos sobre mis besos. Lo mejor es ponerse enmedio, cual sándwich, sentirme cogida por ambas partes. ella me besa y me lame y me muerde el cuello por la izquierda y me mete las manos en el coño. él va tocando a una o a otra. nosotras nos besamos, sabe rico y fresco, es el chicle. Después de un rato de pie, él empujándome el culo, yo colocándome para ello mientras le toco las tetas, las lamo, qué gloria de chica joven… tetas de pezones de galleta, ricas, ricas. tetas en forma de pera, 90, aunque la firmeza de los veintitrés años. labios gruesos y jugosos, ella con un chicle aunque hemos bebido manzanilla. ella con dientes blancos, alta, fuerte, está muy buena. Rubia pajiza de ojos claros, la piel… bronceada. El vello del coño, tan rubito… pelos largos en los pezones, fuertes, muy muy largos, también en el pubis.

Pasamos, pasemos, lectoras, a la habitación: ella, de pie, él, dejado de lado… Yo bajo y me encanta su coño, tan limpita, tan rubia, mh. También como coños dulcemente, como una perrita. Él tira de mí hacia la cama, demasiada iniciativa para la muñequita de ellos. Me llevan a la cama y él me besa el culo. Me besa ella, y él no sé lo que hace, supongo que hurgar en todas las partes de ahí abajo con los dedos, da lo mismo donde porque yo estoy ya tan sudando que ni me entero. ella me pregunta que qué me hace porque yo gimo y gimo, como una nenita. Intento comérselo a ella pero él quiere hacer competición de todo. los amos es lo que tienen, siempre llevando las riendas. de manera que se lo como pero él usa sus dedos y ella chilla. luego me toca a mí, ella me besa las tetitas, él me esta chupando el coño como siempre, tan bien… mientras con un dedito me folla el culo. yo tumbada de espaldas. y no sé qué es lo que hace con mi coño, pero llega adonde nadie llegó y provoca lo que nadie salvo R. provocó. siento que me voy a mear… seguro que si lo entrenamos sería capaz de eyacular. saca de tanto en tanto un poco de flujo para que ella lo chupe. ella me mete los dedos cada dos por tres en la boca. y sonríe, cómo sonríe esta chica seria… Porque todos chupamos de todos, aunque ella no le chupa la polla y yo aprovecho, no había tenido el gusto. es fea y es morena. torcida, gorda. de glande estrecho, de las triangulares. girada a su derecha. no sabe mal, pero demasiado pelo. Vuelvo a chuparla a pelo. Me pregunto por qué en esas situaciones prefiero catar la carne. Pues porque está más buena. De todos modos, demasiado pelo por encima, rizado. Quizás se lo depile ella mañana… Cuando (él) me folla así con el dedo yo chillo. Ella me pregunta siempre que qué me hace él, le pone eso, supongo. en un momento dado le pido: por favor, para. no sueno convincente y quiere que se lo pida como una perrita, como si fuera Su perrita. no lo soy, el juego no es ése. Pero lo intento, nos miramos a los ojos, le pido que me folle con la polla en vez del dedo. por favor. cómo me cuesta pedirle cosas a este hombre. por favor. él le pregunta a ella si quiere que me folle con el pene. ella sí quiere, quiere verlo. menos mal. releasement. Nos movemos los tres en la cama, bebemos, yo al final final, quiero que esta mujer se corra pero nada. la chupo y la chupo, de vez en cuando me da vino, él me folla siguiendo las directrices de ella. despacio, sólo la punta o bien dentro, fuerte y rápido. jo cómo me gusta estar acuclillada pero encima de la cama, lamiéndola al ritmo de él, gimiendo alto, viendo cómo ella me mira.

Él quiere penetrarla pero ella no quiere. qué tozudo es. así que ahí estoy yo, bien dispuesta, como siempre. pero lo abrazo y no le dejo que me coja las piernas hasta arriba. él quiere empalarme, claro, siempre dice lo mismo, dominante total pero ¡cambia el repertorio! ya nos conocemos, pero yo quiero que se corra dentro de mí y abrazarme a las pecas de los hombros de cuarenta. Ella no dejó que la penetrara con un pene, hace bien, yo también era así. Sólo eso soy, el segundo plato. Ella se masturba mientras tanto, sólo mirando, qué belleza de chica, yo debajo como perrita, cómo sudamos.

