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Desde hará cosa de un año que empecé con las fotos eróticas me estoy volviendo una narcisista. Si buscas autofotos de mujeres, recuerdo que había no sé qué fotógrafo afamado que prestón una cámara a diferentes mujeres de distintos países para que se fotografiaran en poses eróticas… Creo que sí podemos decir que hay otra manera de mirarse por parte de las mujeres. Pero, claro, ¿de qué mujeres? Si es una como yo, cuando me veo en un trío con un hetero y una bi me siento ciertamente como en un rol de putita del amo, de juguetito sexual. Eso me incomoda ideológicamente pero me pone sexualmente. Como hace ya tiempo que no me puedo perder la vida por la ideología, dejemos eso de lado por ahora…

Otras mujeres: las chicas a las que les gusta el porno, no todo el porno, parte del porno. Creo que no tengo criterio, yo consumo bastante porno y las piezas grabadas por algunos colectivos de artistas feministas al final no me gustan pero me incitan, se meten en mi cabecita.
Fotos, fotos. Las que atesoro como plasmación de mis fantasías que son las de otras/os y me sirvieron para explicarme a mí misma y a otras/os lo que me gustaba y excitaba. Las que reviso para ayudarme con los dedos. Las que guardo por su poder evocador pero sobre todo por estética. Me fascinan, como las de Durante. Su modelo, Idoia, me fascina, su coño me parece el coño perfecto, es una chica que sale bien siempre, ni Dita sale tan bien. y siempre parecen tan naturales pese al trabajo que llevan…
Fotos: las mías desde los pies hasta el coño, erotizando mi cuerpo como nunca lo hice…
Las fotos que me han hecho en sesiones, las ganas de tener eso para la posteridad, la captura del momento que en realidad está ritualizado, die Inszenierung. Las sesiones de autopinzado de tetas, las que reflejan el rasurado de la vulva, las que dejan ver las huellas de los años en los pechos o la tripa. Las que documentan los rasguños de las sogas y los cardenales de las azotainas.
Fotos: las mías a mi amante vainilla, inadvertidas. Las mías de la gloria matinal de mi ex…

Las mías a todo lo que veo y vivo. Qué pena que no me pueda permitir ponerlas aquí.

