mal
De nuevo he caído en sus garras. Fue hace unos días y estuve unos días bien pero vuelvo a estar mal. Mal, rabiosa por no tener respuestas por su parte, nunca se comunica, la callada por respuesta o directamente hace como que está comunicando. En mi cabeza no entra que alguien se pueda comportar así. Malnacido, ojalá no te hubiera conocido. Has jugado conmigo como el juguete, como si fuera tu esclava pero no de la D/s sino de un sátrapa, de un tirano que a veces dice cosas bonitas, las menos, y muchas no dice nada. Y yo que confío y vuelvo a dar oportunidades no sé por qué razón. Estoy triste y asqueada, sí, y necesito un trasplante de buen rollo porque él me ha quitado la fe. Porque no puedo más, porque van a ser seis meses ya de bajón vital y debo encontrar una actividad que no sea el sexo y una persona, al menos una, que me quiera a su lado. Hijo de puta, devuélveme mis buenos sentimientos, devuélveme todos los minutos de pensamiento que te he dado todos los días desde que quedamos. No eres amo, eres un crápula. No quieres domar, no quieres educar porque te llevaría mucho tiempo. Te basta con follarte sumisas y jovencitas. A mí, no, no me basta eso. Yo quiero otra cosa que tú no me das. Y ni siquiera estás bueno, en fin.


