imbéciles
Odias que te dejen marcas y el otro día te dejó aterida y con marcas de mordiscos y un fustazo en el muslo. Han pasado los días y no se van. Equimosis, mierda.
Reseñable: lo caliente que puede resultar una cocina, tú restregándote contra sus pantalones, deseando que te tomaran desde atrás, que te estrujaran.
No tenías ganas de bDsM, en realidad. Ni de que te ataran durante horas mordisqueándote y sin poder moverte. Ni de dormir helada y medio griposa: todo mal.


