
acojonada, ¿por qué me metería yo en esto? ni siquiera sé lo que quiero, ahora no sé nada, me fastidia casi el tema. las terapias de pareja conjuntas y las continuas redefiniciones me abruman… Y los dos aspirantes a D. que quedan de la otra temporada te reclaman: deberías volver a tener sexo y sesiones en cantidad suficiente a tus necesidades y olvidarte de estas complicaciones, fijar tus citas con P. y avanzar por ahí mientras buscas
leo y releo mi antigua relación con el ama. poco he avanzado. y menos que voy a avanzar por ese camino con él. habrá otros caminos pero siempre tendré esa leve melancolía en el corazón de lo que pudo ser perfecto pero no es factible. un dolor se añade a otros dolores.
tengo miedo a ser feliz y que quiera(n) construir algo que no sé qué es ni si realmente me interesa, después de todo. pero también tengo miedo a quedarme libre (no sola) de nuevo, menuda mierda, tener miedo otra vez, tener la sensación de que he malogrado o no he cuidado algo bonito, de que lo tengo en la punta de los dedos: al alcance de la mano. y en el fondo por qué es… porque no he hecho lo que tenía que hacer y me disperso todo un día o dos en otros asuntos y me siento muy culpable pero dejada.
"A veces hay que hacer las cosas que se quieren, no las correctas", Ella te lo dijo. a ver si algún día te quitas tu corsé laico. de una puta vez… no puede ser, princesita, Bella, pensabas que habías aprendido a hacerte cargo de tu vida y a entregarte a lo que deseas… y si aparece algo bueno, te retraes como un erizo mimoso que no sabe pedir lo que quiere ni cogerlo de buenas maneras sino poniendo ojitos y esperando a que te adivinen y bailen el agua.
ay qué autocompasión, mañana salgo de dudas; de momento, segunda noche que no duermo.