das Ende einer Geschichte

i know all there is to know about the crying game…
ella dijo que no quería más despedidas, dos suaves lloros en un mes son demasiado, recomponerse el corazón después de cada vez es horrible. no más duelo, aunque ahora sepa qué hacer para que sea más rápido. odia pensar que las personas son reemplazables. odia pensar que las personas importantes salen de la vida de una.
aunque ambos saben que es imposible (ahora, él, sí)
aunque ambos sepan que lo es no quita que ambos se quieran mucho y se abracen y se mimen con tantas ganas como si fueran sus bebés aunque a él no le gusten los bebés (a ella, sí)
se agarran de la cintura sentados confortándose, el centro de gravedad, como cuando él te calentaba la espalda entera soplando en un punto
se miran como jugando a mirada de lobo, desde siempre, de la seriedad a la pillería. del llanto silencioso por saber que se acaba y que es inevitable y decidido (consensuado incluso) y que era previsible… a la sonrisa pillina de saber que todavía habría mucho deseo sin satisfacer y que podría pasar en cualquier momento si él no fuera muy responsable de sus actos (ella, menos, pero no era la ocasión)
ella vio la situación clara y aun así no quiso abandonar el barco. él la ve clara ahora pero quiere que ella vaya en el barco de al lado hasta que repare los agujeros del suyo. eso le honra, no hacer más daño. ya no más.
y, mientras tanto, ella, con su tinaja de agua que no quiere derramar en el primero que pase (y, sin embargo, a él lo mojó casi entero: faltaba un punto para enamorarse de la manera más tonta y tibia), caminará de nuevo sola (¿es que alguna vez de los últimos meses caminó acompañada si no fuera por sus amigas?) y buscando, anhelando, esperando, buscando
no siempre la gente que quieres mucho es buena como pareja. no siempre se dan las circunstancias adecuadas.
no desaparezcas de mi vida, por favor
ambos lloran
seamos amigos
intentemos hacerlo bien al menos esto, la amistad
estar ahí para el otro si nos necesita, de verdad
ella dice: "puede, sólo puede que, pasado un tiempo, desaparezca. luego volveré, te lo prometo, sin reproches, ni malas caras, como la mejor amiga. espero que lo entiendas y lo respetes, mi silencio, mi ausencia. luego volveré, no te preocupes, estaré cerca".
if I was your girlfriend… es mi historia, claro
tengo tu sabor en la boca, el olor de las mejillas, el olor de tu cabeza, del cuello
acaricio una y otra vez la cara con un cuidado infinito, el tempo del cariño; te miro seria, apenada, sin querer olvidarme de esos momentos. y tú tampoco, imagino, también me miras intenso mucho rato. paso la mano una y otra vez por tus manos intentando transmitirte amor, confianza en que es para bien, amor de nuevo, consolarme yo, conectarme contigo una última vez.
y nos miramos tanto rato, durante horas, se pasa el tiempo rápido en un bar del siglo pasado en el que el tiempo debería estar detenido. pero no, en citas para despedirse no existe moratoria ni prórrogas. es la última vez así. habrá otras veces, pero no así. en esas otras veces, hemos quedado en eso: en vernos, darnos un buen abrazo y a intentar seguir p’alante. quedarse con lo bueno nada más. nada de dramas, nada de reflexiones, nada de hablar durante horas.
tengo tu sabor y el de tus labios sin chicle. se me olvidará. olvidaremos este capítulo melodramático. espero que podamos reconducir el amor a amistad sin roce. espero que no salgamos de nuestras vidas. que esto sea tu crisis de los cuarenta y mi clarividencia de los treinta. dentro de diez años cambiarán las tornas y nos reiremos de todo esto. ojalá dentro de diez años ambos seamos la mitad de felices de lo que fuimos algunos días de estos que nos dimos el uno al otro el lujo de explorarnos. éste es mi homenaje.

