swingers
he ido a un local swinger. he hecho lo que se hace en un local así: follar. o no exactamente. otro al que no se le puede colocar un condón. quería polla y no la tuve. quería probarme a mí misma que todo era como antes. pero no lo es. de momento, tres orgasmos acompañada hasta la fecha, desde la operación. los tres, por mi mano. no consigo entregarme. interiormente, un vacío. y no haber cumplido mi promesa de cuidarme. miedo a coger infecciones por pequeños fistings. miedo a que otras personas te transmitan enfermedades con lenguas o manos. cuidado, mucho cuidado. con el cuerpo propio pero también más que nunca con los ajenos ¿no quieres chuparlo con látex de por medio? la gente no se cuida nada de nada. dicen que se privan de un placer, de paladearme. yo no puedo disfrutar si me siento insegura y paranoica. desprotegida. nadie me protege de mi miedo ni de mi pérdida. pero es que además cada vez se me antoja más vacío el bdsm/sexo con ocasionales y más vacuas las relaciones así forjadas. y, sin embargo, me apeteció. aunque después me fustigue un poco…


