armarios
Mi armario nunca fue el típico. Salí de tres de ellos, ya. Hoy salí un poco de otro, terrible, con una amiga. Otra lo sabe también. La culpa me atenaza. Los secretos me comen. Escribía una conocida:
Lo malo de ir enlazando una mentira con otra, más otra y luego otra, es que las posibilidades de salir del bucle infinito son inversamente proporcionales al tiempo de generación de fantasías. Y que cualquier verdad, por cierta que sea, quedará incrustada en el bucle infinito para convertirse para el espectador en una nueva mentira*.
A eso tengo miedo, a la credibilidad frente a l@s que quiero. No sé cómo deshacer el entuerto.
*http://asolas.blogspot.com/2009_03_01_archive.html#5052585219003767408

